La cocina patagónica es una de las cocinas más variadas del país. Truchas, mariscos, ciervos, jabalíes, cordero
patagónico, centolla y una riquísima variedad de postres.La centolla es uno de los habitantes de los mares del sur
que los especialistas valoran.
Se captura alrededor de los 70 metros de profundidad en aguas con temperaturas unos 5 grados, básicamente en
aguas del Canal Beagle, en zonas habilitadas especialmente. Se consume la carne obtenida de las patas hasta los
llamados hombros, que tiene un delicado sabor a mar. Estos crustáceos suelen ser de un metro de largo y se puede
presentar en forma de crepes y con salsa de azafrán, aunque la mejor forma de probarla es al natural. Es uno de
los mejores platos a probar en Ushuaia. También lo es la merluza negra preparada con salsa de limón y manteca.
Por otro lado, la carne del Cordero Patagónico, fibrosa pero tierna, logró calidad internacional por su poca presencia
de grasa, producto de su dieta de pastos secos. La mejor forma de cocinarlo es al asador, a fuego lento hasta que la
carne quede a un punto cercano a ser crocante. Los lugareños, inclusive, lo comen sin quitarle el cuero. Sin embargo,
hay otras formas de presentarlo, por ejemplo, con hierbas.



